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miércoles, 12 de julio de 2017

sesión diaria y cambios.



Estoy en mi sesión diaria del Hope. Bebo café latte. Suena Lorde, que tiene varias canciones que me gustan. 

Comparto mesa con dos amigas de Mildred.

La morena va y dice: "He tenido un día perfecto. ¿Sabes como? He dejado de lado todas esas cosas que se supone que debo hacer, me olvide de quien soy y pensé que soy cualquier otra persona y solo me dedique a hacer lo que me apetecía".

silencio

"¿Y tu?

La rubia sonríe y contesta: "Yo no paré de hacer cosas, una detrás de otra, que me hicieran olvidar chequear mi móvil. Un día genial".

Ya lo dijo el despeinado ese -pensé- "si quieres cambiar tu vida, empieza por cambiar lo que haces".



8 comentarios:

Nieves Martín dijo...

Y es tan fácil realizar esos cambios...
Hay que hacer de vez en cuando ¡ SI !

Besitos

Ángeles dijo...

A veces hacemos las cosas por pura inercia, sin pensar no ya si nos gustan o no, sino ni siquiera si son en verdad necesarias.

guille dijo...

Nieves: Cuando lo que se tiene se convierte en insuficiente hay que atreverse.

Y si, es mas fácil de lo que parece.

guille dijo...

Ángeles: esa es la parte negativa de la rutina, que la hacemos porque si, y nos perdemos mucho.

La vida requiere atreverse a querer aprovecharla a full.

El collar de Hampstead dijo...

Hay que practicar esa forma de vivir los días.
Sienta genial.

guille dijo...

Carmen: Suele ser mas fácil de lo que parece, solo necesita atrevimiento y no es mas cara que la rutina.

Alicia S.A. dijo...

Yo que disfruto enormemente de mis rutinas, reconozco que a veces cambiar está bien. Más que nada porque permite incorporar rutinas nuevas...jajajaja

guille dijo...

Alicia: Siempre he diferenciado rutina de repetición. En el primer caso lo asocio con hacer cosas sin pensar. Me parece algo monótono.

Siempre quiero repetir lo que me da placer. Pero ni se me ocurre hacerlo rutinariamente. (Dedícale un pensamiento a algo que te gusta y mide si lo harías de forma rutinaria).

Solo hay que cambiar lo que nos es insuficiente. Saber mantener lo que nos gusta es tarea de personas sabias.