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domingo, 4 de junio de 2017

pero...




Yo intentaba leer pero no acababa de concentrarme -cosa muy habitual en los últimos tiempos- en el texto.

O estudiaba los pósters de películas de las paredes, o me fijaba en los clientes... 
Además oía de fondo la charla de los habituales en la mesa redonda. 

Parece ser que el tema giraba sobre algunas palabras que no les gustaba mucho usar en las conversaciones cotidianas.

No las oí todas. Pero algunas eran; gonorrea, prospecto, bragas, embarazo (con esta hubo risas), gorda, madrugar...

En un lado Pito leía en su iPad.

Era cuestión de tiempo.

Y, claro, el momento llegó.

"Pito, dinos una, saborio".

Levantó la cabeza. Dejó pasar los segundos suficientes para que todos estuvieran atentos. Entonces dijo:

"Pero"

"¡¡¡¡¡ ¿Pero? !!!!!

"Es una palabra muy cabrona. 
"Te quiero, pero...". 
"Podría ser, pero...". 
"No es grave, pero...". 
Una palabra corta de mierda que sirve para dinamitar lo que era, o lo que podría haber sido, pero no es".