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viernes, 16 de junio de 2017

la gente cemento y el genio de la lampara





La tarde cansada se dirigía a perderse en noche.

Llegó de la calle, se sentó en el saliente de la ventana y -sin quitarse el sombrero- empezó a despotricar.

"La gente va por la calle con la mirada perdida, con actitud cansada, malgastando su tiempo de vida en rutinas carentes de excitación. Dejan que los días avancen en modo noria, siempre volviendo al mismo sitio. Como si hubiera tiempo.
Y no.
No hay.
El tiempo es poco para todo lo que vale la pena hacer. A mi no me llega. Quiero llenar mis días de todo lo que verdad me excita.
No quiero ser gente cemento".

Pito levanto la vista de su iPad, leía el último Connelly.

"Voy a ser el genio de la lampara para ti. Pide cinco deseos".

"¿No son tres?"

"Si. Pero es que te veo muy jodida. Ya sabes, la versión mala de jodida".

Aun estamos riendo.
Ella también.