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sábado, 29 de julio de 2017

y así pasan los días



Por la mañana, mientras tomaba mi café, estuve mirando el nuevo libro objeto que me han regalado.

Por la tarde, cuando el calor imposibilita pasear, me tumbé a la sombra disfrutando de la ligera brisa, leyendo a Ford.

Llenando los minutos ociosos.

A veces, si escucho con atención, consigo oír las palabras que me gustaría que me dijeras.

Ya se sabe; uno puede perder lo que tenia, pero no lo que es.